EL SINO DE LA
HERIDA
No me he
rendido,
a pesar de
dormir entre barrotes
de ese
voladero cruel.
Aunque lluevan
martillos del cielo
seguiré en tu
tejado
comiendo soles
a la luz de la luna.
Le regalaré
mis dados de la suerte
al faquir que
vive entre sus calaveras.
Mis uñas
escriben tu nombre con sangre
sobre las
rocas húmedas de sal
que se borrará
cuando se extingan las cucarachas.
Huele a muerto
y a pesar de
ello
no me he
rendido.
RECITA
INÉS RAMÓN
INÉS RAMÓN
POETISA ARGENTINA




