Este poema está echo a partir de los títulos de el disco La Suerte También Sangra del grupo El Desván.
Silencio Amargo
No puedo respirar,
el tiempo corre y llego tarde.
Después del ruido viene calma,
pero las alimañas sabotean mi paz.
Todo se repite,
incluso el error perfecto
que de entre los vivos
no se atrevió a escapar.
Es el réquiem para un cobarde
lo que me hace pensar,
si dónde calla el fuego
no me echaré atrás.
Sansón y Dalila
me ocultan el camino,
ya que todo se repite
y estoy jugando a parecer fuerte.
Nora Martín
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