CORAZONES INSOLENTES
Cuando escucho latir mi corazón
nuestro amor avanza,
hacia un destino rebelde
que me dice que lo expulse al vacío.
Ya no puedo más,
vomitaré todos los besos
que nos dimos frente al banco de la soledad
en los sueños dulces.
Caen ilusiones grises
en un cielo próximo y cercano
que recuerda la oscuridad
porque el mañana no tendrá luz.
Nuestros cuerpos están unidos,
como carne y sangre
como tinta y papel
y el fuego de los días bailarán.
