Este poema ha sido creado a base de todos los títulos de las canciones del disco La suerte también sangra, del grupo El desván.
Severidad
Las alimañas buscan sobras para sobrevivir,
para sobrevivir a este mundo,
donde calla el fuego por temor,
temor al silencio insufrible de las calles doloridas.
Después del ruido ordinario,
los temores se empiezan a escuchar,
a escuchar un sonido tan atroz como el sonido del vacío,
el vacío cuyo réquiem para un cobarde nunca escuchó.
Entre los vivos,
llegar tarde no es una opción,
respirar es un desafío para seguir
y algunos juegan a perecer gente que no son.
Intentamos crear algo para terminar,
terminar con esta severidad de este mundo,
y sin pensarlo,
hicimos el error perfecto.
No nos podemos dejar guiar por Sansón y Dalila,
y repetir su historia otra vez.
Valeria Malagón

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